Las Profecías de Jonás: El paralelo entre Israel y la Iglesia de Cristo

Jonás entregó dos grandes profecías. La primera está escrita en el libro de 2 Reyes 14:25, con el fin de ampliar las fronteras de Israel...

Jonás entregó dos grandes profecías. La primera está escrita en el libro de 2 Reyes 14:25, con el fin de ampliar las fronteras de Israel.

Fue un mensaje de victoria y poder. Parece haber sido muy motivado para entregar esta clase de profecía.

La segunda fue grabada en el Libro de Jonás y era para traer arrepentimiento y avivamiento a la nación Asiria (una nación Gentil), frecuentemente vista como enemiga de Israel. Jonás no quiso entregar dicho mensaje. El mismo era contrario a su motivación y orientación. Jonás le dijo no al Señor.

Tuvo que vencer su propia resistencia al mensaje. Cuando lo hizo (con la ayuda de un gran pez), el mensaje llevó avivamiento a toda la nación.

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El mensaje de arrepentimiento estaba basado en su testimonio personal de su propia experiencia milagrosa de “muerte y resurrección”. Esa fue una forma de mensaje pre evangelico. El mismo fue una imagen de quien sería Jesús (Mateo 12:40).

Toda una nación llegó a la fe. Esta fue una etapa inicial de la futura iglesia gentil internacional. El mensaje fue un predecesor al de Pablo a los gentiles y al establecimiento de iglesias alrededor del mundo.

Además, la reforma moral en la nación de Asiria cambió a toda la sociedad. Ellos se volvieron la nación más poderosa de la tierra y dominó la historia del Medio Oriente durante todo el siglo 8 A.C. Se transformaron en un grande y poderoso reino en la tierra.

El arrepentimiento, el avivamiento, el testimonio de la futura muerte y resurrección de Jesús, la iglesia gentil, cambio de la historia… todo eso fue el resultado de un mensaje. Los dos mensajes de Jonás eran paralelos, pero el mensaje a los Asirios tuvo más efecto que aquel dirigido a los israelitas. El mensaje que necesito de la muerte del orgullo y el ego produjo más de una simple victoria y mucho poder.

Las personas están generalmente más motivadas a entregar los mensajes que se ajusten a nuestra idea de victoria, pero generalmente son los mensajes que requieren la negación de nosotros mismos y de nuestras ambiciones los que tienen mayores resultados para el reino de Dios. Incluso Jesús tuvo que orar “no lo que yo quiero sino lo que tu” (Lucas 22:42) en Getsemani antes de su Crusifixión. Finalmente, el negarse a uno mismo y obedecer produjo mucho más frutos que que los avivamientos y sanidades antes de la Cruz.

También podemos ver en esas dos clases de profecías los dos caminos paralelos de Israel y la Iglesia. Los discipulos de Jesús querían “restaurar el reino de Israel” (Hechos 1:6) en el primer siglo. Sin embargo, Jesús los envió a los Gentiles “a los confines de la tierra” (Hechos 1:8). Tal vez, como Jonás, ellos no querían “llevar” el reino a los Gentiles.

Gracias a Dios, hoy tenemos la oportunidad de hacer ambas cosas. Servimos a la restauración de Israel y a la Iglesia (Romanos 11). Ambos se acercan a su cumplimiento mientras nos aproximamos al reino del Mesías aquí en la tierra.

Fuente: Charisma News

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